Para quién trabajamos
Laboratorios de diagnóstico que procesan placas de 96 pocillos a diario, grupos universitarios que preparan prácticas de qPCR y centros de investigación que ajustan protocolos según el equipo disponible.
Un recorrido visual por los insumos que aparecen en el catálogo: placas, tubos, puntas y sellos. Las imágenes son referencias de material de laboratorio y sirven para reconocer formatos antes de comparar especificaciones.
Somos una tienda técnica dedicada a insumos de biología molecular y reactivos de diagnóstico molecular. Trabajamos con laboratorios de análisis, universidades y centros de investigación que reponen consumibles por lote y necesitan comparar especificaciones antes de armar el pedido.
El catálogo se organiza por criterios verificables: compatibilidad con termocicladores convencionales y en tiempo real, condiciones de almacenamiento y presentación por caja. Nada más, nada menos. Así cada ficha permite sostener la reposición con información homogénea entre presentaciones.
Laboratorios de diagnóstico que procesan placas de 96 pocillos a diario, grupos universitarios que preparan prácticas de qPCR y centros de investigación que ajustan protocolos según el equipo disponible.
Preferimos la ficha técnica antes que el eslogan. Cada insumo se describe por material, compatibilidad de equipo y forma de presentación, para que la comparación entre lotes sea directa.
Tono técnico, claro y ordenado. Sin promesas que no podamos sostener con especificaciones. Si un dato no está en la ficha, lo decimos y lo consultamos antes de afirmarlo.
Placas de 96 pocillos de perfil bajo, tubos de microcentrífuga de 1.5 ml y 2.0 ml, tiras ópticas, sellos adhesivos, puntas filtradas y reactivos listos para usar en termocicladores convencionales y en tiempo real.
Las puntas filtradas y los sellos ópticos adhesivos son parte del estándar de trabajo en flujos de qPCR: reducen contaminación cruzada y mantienen la transmitancia durante la lectura de fluorescencia.
El sitio está pensado para reponer consumibles por lote y consultar disponibilidad según volumen. Cada presentación indica cantidad de unidades y condiciones de almacenamiento recomendadas.
El proyecto nace de una necesidad concreta en el trabajo de laboratorio: reponer consumibles de biología molecular sin perder de vista qué se está comprando. Placas, tubos, puntas y sellos se eligen por compatibilidad, no por costumbre, y esa información debería estar a la vista antes de sumar una caja al pedido.
Cada insumo se publica con el equipo con el que trabaja. Las placas de 96 pocillos son de perfil bajo, paredes delgadas y tapa óptica pensada para termocicladores en tiempo real. Los tubos de microcentrífuga de 1.5 ml y 2.0 ml llevan tapa a presión, graduación lateral y aguantan centrifugación de alta velocidad. Si el dato no está, no se inventa.
Las condiciones de guarda y la presentación por caja forman parte de la ficha, no de un anexo aparte. Saber cuántas unidades vienen y cómo conservarlas evita recompras apuradas y pérdidas de material sensible. Es información operativa, no decorativa.
En flujos de qPCR, una barrera de aerosol o un sello óptico bien puesto cambian el resultado. Por eso las puntas filtradas y los sellos adhesivos se describen por lo que hacen: retener aerosoles en el pipeteo y mantener la transmitancia durante la lectura de fluorescencia.
Los criterios que guían la selección del catálogo son verificables: compatibilidad con termocicladores convencionales y en tiempo real, condiciones de almacenamiento y presentación por caja. Con esos tres ejes, comparar especificaciones entre presentaciones deja de depender de la memoria de quien compra y la reposición por lote se apoya en información homogénea. No son certificaciones ni normas externas: son los datos que acompañan a cada insumo dentro del sitio.